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El fútbol americano de los Aggies
es como un perro viejo cuyo fin ha llegado -- hay que
dispararlo
Escrito por Tyler Riggs
El 4 de octubre | De vez en cuando, es necesario disparar
a un perro enfermo. Para los fanaticos de Utah State
no es sorpresa alguna que el equipo de este año esta
la esta pasando mal.
Durante los primeros cuatro partidos, los Aggies han
logrado siete puntos, y esos vinieron en el segundo
cuarto del primer partido contra la Universidad de Wyoming.
Contra Arkansas, una potencia del sur: Nada.
Contra Utah, un rival del mismo estado: Huevo.
Contra la Universidad de Brigham Young: Dona.
Ay, la humanidad!
No estamos diciendo que se prohíbe que el equipo tenga
dificultades, solo que consideren esto: Actualmente,
los entrenadores del equipo ganan combinados unos $700,000
al año. Es como si fueran $100,000 por cada punto que
se ha logrado en los primeros cuatro partidos.
Casi 8 millones de dólares del dinero pagado por los
estudiantes esta siendo utilizado para construir una
nueva instalación de casilleros y entrenamiento- una
instalación que a lo mejor no será disponible a los
estudiantes regulares.
Mientras tanto, el numero de estudiantes asistiendo
a los partidos se esta achicando, apoyo esta mas bajo
que nunca, y el numero de jugadores siendo metidos presos
por problemas fuera del campo de juego esta mas alto
que nunca. Algunos dirían que dichos problemas están
aconteciendo como resultado de la calidad de jugadores
que entrenador Brent Guy ha tenido que reclutar para
darle vuelta al programa.
Puede ser eso. O puede ser que fútbol americano de
División 1-A no puede tener éxito en Logan.
Piense en equipos bien establecidos por toda la nación:
la Universidad de Ohio State, la Universidad de Texas,
y la Universidad de Southern California tienen populaciones
enormes de que pueden atraer fanáticos.
Y aunque no haya una populación tan grande, tal como
el caso de la Universidad de Wyoming en Laramie, la
tradición- y el apoyo de una Legislatura llena de ex
estudiantes- puede ayudar mucho.
Utah State no tiene, y a lo mejor no tendrá en el
futuro, esa suerte. No tendr án esa suerte porque tienen
que competir directamente con la Universidad de Utah
por fondos, e indirectamente con BYU, las dos siendo
escuelas a que muchos mas de Utah son leales.
Muchas personas que lamentan la situación en que están
los deportes de USU, particularmente el fútbol americano,
se refieren al argumento del "pollo y el huevo." Fútbol
de buena calidad en USU no puede pasar sin buenas instalaciones.
Estas no vienen sin dinero, y el dinero no viene sin
el apoyo de los fanáticos. Es claro que el apoyo de
los fanáticos no viene sin un equipo que gane.
Y así hemos pasado por el círculo completo.
Los que apoyan el equipo se preguntan cuando la comunidad
va a levantarse y pagar unos dólares para ayudar al
equipo, pero tal vez una pregunta mejor seria cuando
van a disparar los partidarios a este perro moribundo?
Es una buena analogía. El fútbol de USU es como el
perro que tenias de niño; el perro que tenia algunos
días buenos, pero la mayoría del tiempo se sentaba en
el patio, el único movimiento siendo una vuelta pequeña
de la cabeza cuando pasaban los carros. Esta enfermo,
y se le debe morir.
Así es el fútbol americano de USU.
Es cierto que con ese perro, es posible que hubiera
algún nivel de atención veterinario que pudiera rescatarlo,
y con suficiente dinero, es posible que se le podría
redimir al equipo de USU.
Así nos deja con dos opciones: O los miembros de la
comunidad necesitan levantarse y ayudar a los estudiantes
a darle fondos al programa, o necesitan quitarle la
miseria al programa. Después de todo, acaso a alguien
le guste ver mientras se le da tanta pena cada semana
a un equipo en que son invertidos millones de dólares?
CW
MS |